8/14/2012

CONTABILIDAD CARBONO

Cualquier actividad humana  genera, directa o indirectamente, gases de efecto invernadero (GEI). Esto implica que la contabilidad carbono se aplique a todos los sectores implicados en actividades empresariales e industriales, así como en las diferentes administraciones. Por ejemplo en las de orden nacional, departamental, y municipal.
Crédito: 20Minutes.com 

La multinacional española INDRA aseguró en la conferencia de la OECD llevada a cabo en 2009 que las ciudades generan el 80% de las emisiones mundiales de CO2 a la atmósfera. Por tal razón, es determinante conocer detalladamente las emisiones de gases y establecer una contabilidad de cada una de las actividades desarrolladas por cada uno de estos entes.

¿Cómo funciona?


Una evaluación previa es la etapa indispensable a la hora de establecer un diagnóstico de “efecto invernadero”. Ya sea que las emisiones provengan de una actividad empresarial o de un territorio, la contabilidad carbono requiere jerarquizar cada uno de los ítems que emiten gases. De este modo será más fácil priorizar las acciones de reducción de emisiones lo más eficazmente posible.

Por ejemplo,  si uno de los ítems que más emisiones de GEI genera es el transporte de personas en una ciudad, una de las soluciones para reducir tales emisiones podría ser desestimular el uso del carro.  De esta forma, algunas estrategias como la utilización del transporte público, o el desarrollo de programas de movilidad en bicicletas o a pié podrían ser propuestas.

Sin embargo,   este diagnóstico preliminar de cifras de emisiones es solo el comienzo de un plan de acción a favor de reducir considerablemente las emisiones de gases contaminantes al planeta y tener consecuentemente un menor impacto frente al cambio climático.

La contabilidad carbono permite reducir la dependencia de una estructura organizacional al consumo de energías fósiles como lo son el petróleo y el gas y eventualmente propone cambios para la utilización de energías renovables. En algunos países puede incluso ayudar en la aplicación de impuestos a las empresas que más contaminan. La unión Europea, por ejemplo, es pionera en este tipo de acciones y prueba de ello son las tasas de carbono impuestas por la mayoría de gobiernos del viejo continente, las cuales obligan a las empresas que generan más emisiones de CO2 a pagar un impuesto adicional que en algunos casos  puede ser la siembra de árboles o el cuidado de cuencas en países del tercer mundo como compensación a tal emisión.

Finalmente, la contabilidad carbono puede considerarse una herramienta en la movilización de los actores inmersos en un proyecto de desarrollo sostenible, ya que cada uno puede interrogarse sobre el impacto de sus actividades sobre el medio ambiente.

Etapas


Según la agencia francesa de energía ADEME, cuatro etapas son necesarias a la hora de realizar un balance de carbono, ya sea en una empresa o en un ente gubernamental.

  1. Gerenciar el recaudo de los datos y realizar el ingreso de los mismos en una tabla;
  2. Complementar las reuniones de trabajo, no sólo estableciendo la metodología de la contabilidad sino también identificando las prioridades para el plan de acción;
  3. Proponer y argumentar las posibles soluciones y maniobras a realizar;
  4. Permitir ser acompañado de expertos para la puesta en ejecución del plan de acción. 

Herramientas 

Crédito: SAP 
En mayo de 2009 el gigante informático SAP adquirió la empresa americana Clear Standars. Dicha solución mide, mitiga y monetiza las emisiones de gases de efecto invernadero y el impacto medioambiental de las operaciones internas y de la cadena logística, resaltando los siguientes aspectos:

  • Inventario de las emisiones de carbono;
  • Mejores prácticas en el manejo de mas emisiones carbono;
  • Administración de las regulaciones a nivel internacional;
  • Documentación de los datos
  • Reducción de los costos provenientes del consumo de electricidad y el manejo de los desechos eléctricos y electrónicos RAEE.


Hoy día, más y más empresas de software ofrecen este tipo de soluciones, sobre todo en países desarrollados.  Es  indispensable que en los países de América Latina se empiece a hablar de estos temas, considerando llevar a cabo posibles balances de carbono utilizando herramientas GREENIT y consultores especializados.